El gato y la hormiga

EL GATO Y LA HORMIGA

-¿Qué haces? – preguntó la hormiga al gato.

-Ver las estrellas- respondió el felino con los ojos como platos.

-¿Es que no vas a hacer nunca nada de provecho?

-¿Por ejemplo…?

-Trabajar  15 horas al día.

-¿Para qué?

-Para tener un palacio como yo–manifestó la emprendedora hormiguita.

-A mí no me hace falta. Ah, y tu palacio aun es del banco de los buitres carroñeros.

-¿No tienes ninguna meta en esta vida, gato holgazán?

-Yo solo trato de luchar y trabajar para vivir dignamente y disfrutar cada segundo con lo poco que tengo.

-¡Pero si tú no tienes nada, somnoliento vagamundo!

-Así es. Por no tener no tengo ni dueño –afirmó orgulloso el pícaro minino.

-Pero nunca tendrás un gran palacio como yo –espetó el pequeño insecto.

-Ni tú un mundo entero bajo tus pies. 

-¡Pero si vives en una chabola!

-Y me sobra la mitad.

-¿Cuánto llevas ya en ese cuchitril?

-El tiempo que he necesitado. Y tú, ¿cuánto hace que no miras las estrellas?

 

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Diálogo común entre Paco y Pepe

Diálogo común entre Paco y Pepe.

-Paco, ¿has visto lo de Amancio Ortega?

-¿Qué le ha pasado?

-Nada, que ha aumentado un 20% los beneficios este año.

-Joder, por un momento pensé que le había pasado una desgracia.

-No, no. Todo bien gracias a Dios.

-¡Qué tío más grande!

-Ya ves, un tío que empezó de la nada y él solito creó un imperio.

-Para llegar ahí hay que ser muy inteligente y haberse esforzado mucho.

-Y arriesgar mucho dinero.

-Pues sí, se lo ha ganado a pulso.

-Aunque a algunos no les parezca bien.

-La envidia típica española.

-Para uno de los nuestros que triunfa en el mundo y les parece mal.

-Encima se ve que es un buen hombre.

-Eso dicen. En la tele dijeron que el año pasado donó 20 quilos a Caritas. Que sí, que será calderilla para él pero al menos da algo.

-Ya me gustaría ver lo que donan los rojos piojosos que se quejan de que evade impuestos y que produce en no sé dónde.

-Encima que da trabajo a familias y chavalillos pobres de allí. Todo les parece mal y ellos harían lo mismo.

-Peor. Con lo resabiados que son esos.

-Que si explotación, que si derechos, que si huelgas… siempre están igual. Esos son de mucha palabrita y poco trabajar.

-Ya lo dijo el de Mercadona, tenemos que trabajar como los chinos, les guste o no a estos perroflautas. Si queremos salir de la crisis tenemos que ser más productivos para poder competir.

-Pues tiene toda la razón el hombre. Si es que está todo inventado. El comunismo fue un fracaso y estos quieren ir atrás en el tiempo.

-Quieran o no, nos toca esforzarnos más. Si toca hacer 12 horas un domingo se hacen, y punto.

-O 24. Lo que haga falta con tal de levantar el país, Paco.

-Por cierto, Pepe, ¿qué día vas a renovar el paro?

-El martes por la mañana. ¿Me acompañas?

-No puedo, tengo médico.

-Tanto matasanos para acabar todos en el hoyo.

-¿Tú sabes la cantidad de pasta que nos dejamos en los hospitales?

-¿Y lo bien que viven los médicos?

-¿Y los maestros?

-¡Buah! Esos sí que viven bien sin dar un palo al agua.

-Y a nuestra costa.

-Ni que lo digas. Siempre pagamos los mismos.

-¿Y qué me dices de los mineros subvencionados?

-¡Que se jodan como nosotros! A nosotros no nos salva nadie.

-¡Uf! Dejemos ya este tema que me subo por las paredes.

-Sí, mejor. Vamos a ver si gana el Nadal y nos llevamos una alegría.

-Y ya de paso a ver si fichamos al brasileño ese.

-Eso sería la guinda.

-Todo es cuestión de fe.

-Ya te digo, Paco…

kalv

La izquierda bufona

En un momento en el cual gran parte de la izquierda niega la lucha de clases, quienes nos oponemos a tal hecatombe solemos recurrir a las palabras del magnate Warren Buffet cuando afirmó que “la lucha de clases sigue existiendo, pero la mía va ganando”. Tengo la sensación de estar ante un sketch superrealista cuando veo a quienes han tratado de vender el fin de la historia o la inexistencia de la lucha de clases sociales reconociéndolo su mentira con sorna. Desgraciadamente no es para reirse, pues hacen estas afirmaciones porque no tienen nada serio enfrente.

gilaPor su parte los medios de comunicación (los grandes creadores de pensamiento y manipulación de masas) continúan con su “nueva era”. Como bien me dijo un gran amigo hace un par de años, el sistema ha adoptado un modelo político a lo Inditex: oferta distintos tipos de tienda y estilos para llegar al máximo número de consumidores aunque todo pertenezca al mismo explotador. Si ya no sirven los dos partidos “tradicionales” para abarcar a la inmensa mayoría de los votantes pues se añaden dos o tres más y sanseacabó. Ante las penurias que pasa la clase obrera, la principal función de los mass media es evitar que el sistema capitalista quede al descubierto como causa y a su vez ofrecer esperanza de que votando la cosa cambiará sin organizarse. De ahí que desde hace unos años han ido destapando muchos casos de corrupción (que antes ocultaban) en los que siempre nos muestran al corrupto pero no al corruptor. También desde entonces las tertulias políticas han ocupado más y más tiempo en las parrillas televisivas, incluso en prime time. Tal y como afirmé en una reflexión hace meses, el capital está soltando lastre.

¿Qué ha hecho la izquierda ante estos movimientos? -regalar la lucha por la hegemonía, renunciar a la lucha de clases, autodestruirse y venderlo como una victoria. En vez de denunciar y desmontar el nuevo círculo mediático de payasadas diarias que lavan la cara al sistema, se participa en él como si no hubiese tareas más urgentes. Además los líderes no participan en él para aprovechar 30 segundos para animar a luchar y organizarse. No, porque no les hace falta. ¡Sonrían, porque estamos en el circo! Tertulianos, expertos, analistas y algunos dirigentes que no dirigen absolutamente nada debatiendo sobre quién ha ganado y quién ha perdido las elecciones. La respuesta era muy sencilla: los mismos de siempre en ambos casos.

El discurso dominante es más dominante hoy que hace una década, con lo difícil que era superarlo. La imperceptible fascistización de la sociedad sigue su avance mientras nos dedicamos a hablar del tiempo que hace o de que el miedo cambia de bando o de banco, ya no sé. Sinceramente, pienso que hemos perdido una oportunidad de volver a disputar la lucha por la hegemonía. Pero que nadie se confunda y caiga en el error infantil del “ahora o nunca”. La vida sigue.

Lamentablemente el sistema está saliendo reforzado a pesar de que aumente el grado de explotación y esto se debe en gran medida a la autoflagelación de la izquierda. Una izquierda capaz de negarse a sí misma, de asumir el pensamiento del contrario, de camuflarse, de no hablar claro ni de lo que debería. Una izquierda que como José Antonio ahora es “ni de izquierdas ni de derechas”; que en vez líderes tiene mesías y que busca fans y hooligans en vez de militantes; que se presenta como lo nuevo frente a lo viejo y reniega de quienes regaron con sangre este país por luchar por una vida más justa. Una izquierda que dice simplificar el lenguaje para que el resto podamos entender a semejantes iluminados; hablar en el “idioma de la gente de a pie” mientras lo que realmente dice es lo mismo que el “cuñado” pero con un lenguaje académico o que simplemente se dedica a dar discursos pedantes que no dicen nada. Una izquierda que practica la equidistancia ante las injusticias y que calla ante los crímenes de la OTAN. Una izquierda que calla ante los abusos laborales; que habla de ciudadanos y no de trabajadores/as; que asume que nuestros males vienen por unos malos y corruptos gobiernos y no por un sistema económico, social y cultural que nos explota y aplasta. Una izquierda que frente a todo ello nos ofrecen una solución electoral sin movilización ni organización, llegando incluso a afirmar que con ellas no se ha conseguido nunca nada.

Esta es la izquierda que niega la lucha de clases: la izquierda bufona. Lástima que no me haga ninguna gracia. Será que no me gustan las payasadas.

Contra el desánimo

Contra el desánimo

Llevo bastante tiempo observando un gran desánimo y cansancio entre los y las camaradas que conozco. Sin ir más lejos, yo también he pasado más de un día de flaqueza.

Habrá quien no querrá ver que la situación es cada vez peor para la clase obrera en general y para el movimiento comunista en particular. Hay incluso quienes nos pedís que sonriamos ante una hipotética victoria electoral. “El miedo ha cambiado de bando” nos decís mientras aseguráis que estáis creando hegemonía con vuestro discurso “atrapalotodo”-. Me gustaría saber qué hegemonía se crea cuando se acepta el programa, el discurso y hasta el lenguaje del enemigo. En vez de crear hegemonía aceptáis la ajena y lo vendéis como todo lo contrario. Para más inri reducís todo a una lucha política olvidando la lucha económica e ideológica. Sinceramente, nunca había visto a nadie renunciar a tanto antes de gobernar.

Aun así, aparecéis como estrellas del pop internacional por la televisión y sois incapaces de animar a las masas a organizarse y a movilizarse, lo cual indica que buscáis fans en vez de militantes, y por tanto, no cambiar nada. Además, es en esos platós donde acabáis asumiendo que las penurias del pueblo ocurren por unos malos gobiernos o por la corrupción y no tenéis la valentía de condenar el sistema que lo genera. Por muchas elecciones que ganéis, esto no es ni mucho menos una victoria, a no ser que sea una aspiración personal.

Sabéis que sin organizaciones obreras fuertes, unidas y movilizadas no cambiará nada por muchas diputados que obtengáis. Así que disculpadme, pero no tengo ganas de sonreír porque me pongo en la piel de familiares y amigos que llevan más de 5 años en paro y solo conseguís que me entre una tremenda mala hostia.

Mientras os divertís de bolo en bolo en esta inmensa gira por todo lo alto, otros seguiremos construyendo organización para tener la fuerza suficientemente capaz de transformar la realidad. Esa lucha humilde y dura es la única manera de volver a sonreír, porque la alegría también se debe construir. Porque la necesitamos pero no podemos engañarnos ni a nosotros mismos ni a la clase trabajadora. Porque sabemos que la lucha organizada es la única manera de cambiar la historia, aunque  puede que muchos no lleguemos ni a verlo. De ahí la idiotez de lemas como “ahora o nunca”. Porque tardará, pero llegará el día en que acabemos con la explotación del hombre por el hombre. Y ya de paso, con los vendedores de humo.

Mucho ánimo a todas y todos los camaradas. Ni un paso atrás.

p_30_07_2011

 

Summer 78

Summer 78

Hui m’he despertat amb una sensació similar a la de Christiane Kerner en eixir del coma en Goodbye Lenin. Tinc la sensació que res ha canviat però, en realitat note que alguna cosa ha passat sense adonar-me’n.

Em sembla que durant els meus mesos d’absència els actors han canviat el seu paper. Jo, que no veig eixos programes de telepredicadors i que necessite un partit obrer en lluita pels seus interessos de classe, em trobe sobrepassat per la realitat. Sí, sé que tot passa molt ràpid en esta vida, però ara algú ha xafat ben fort l’accelerador. El problema és que no sé cap a on és dirigeix qui porta el volant. No vull dir amb açò que em senta com un espectador, sinó que la majoria dels nostres dirigents, que ens parlen des de les talaies com si no visquérem en la nostra pròpia carn els problemes, porten unes quantes dècades prenent-nos per inútils.

Fa més de dos dècades ens clavaren en la surrealista doble-militància. Encara estic esperant que algú m’explique la diferència real entre un moviment social i polític amb un partit. Vinga! I per si fora poc, per a dirigir-me al poble he de passar per dos partits, un engendro de frikis i una coalició.

Sembla que a alguns els han entrat les preses i ens venen amb lemes com “ahora o nunca” com si el món s’acabara demà. Clar que hi ha emergència social, si no no estaríem ací! El que hem de fer es combatre-la sent conscients que és una lluita llarga i dura, i no vendre’ns com a solució màgica sense tindre unes bases sòlides per a lluitar i vèncer. En el meu poble anomenem aquesta manera d’actuar com “vendre fum”.  Llavors, dubte molt que les confluències tant ràpides siguen una solució, com tampoc tinc cap esperança en els programes, doncs ja sabem que el paper és molt sofrit.Què esperem transformar sense unes organitzacions polítiques i sindicals insertades en la societat, especialment en el teixit productiu?

Em pregunte si tenim tant en comú amb qui no es posiciona contra l’OTAN, la monarquia, les reformes laborals, les ETT, els acords amb el Vaticà o no està per la nacionalització dels sectors estratègics o de la banca? Dic jo, que per a això ja estava el PSOE, no? Precisament, molts dels qui ens criticaven pels pactes amb el PSOE són els qui ara parlen de la mateixa manera que aquest. A mi, sincerament, més igual pactar amb Vicent que amb Joan doncs la nostra vara de mesurar deuria ser guanyar terreny per a la nostra classe. I que ho faça en la pràctica i no fiant-nos del que pose al paper. O no hem escarmentat?

Tampoc m’importen les sigles com volen fer creure alguns. Ens diuen patriotes de sigles a qui portem un nom distint a cada procés electoral. Ací estem tractant de reactivar la lluita per part de la nostra classe en vegada de traure debats estèrils de sigles. Resulta que si ens dirigim com a partit a la societat i parlem de tu a tu amb la resta de forces polítiques som sectaris mentre que els qui han estat a l’altura de les circumstàncies són els tele-dirigents que s’han dedicat mitja vida a estar de càrrec en càrrec, muntant xiringuitos, adoptant llenguatges i programes allunyats de la realitat, pactant entre cúpules i organitzant consultes amanyades. És a dir, tot menys organitzar a la seua classe.

Espere que aquesta letargia de trenta anys no ens impedisca diferenciar entre si la nostra classe ha guanyat o ha perdut al final d’aquest espectacle.

A Christiane li arrabataren el seu món durant el coma. No m’agradaria que hui, en obrir els ulls, no trobàrem al Partit.

goodbye-lenin

El vaixell pirata

El vaixell pirata

Navegava per tots els mars i oceans i allà on parava saquejava pobles i ciutats. Poques persones s’atrevien a defensar-se dels robatoris, doncs la majoria ignorava que els estaven escurant les butxaques. El vaixell era molt luxós, es reformava constantment i s’adaptava a les necessitats i als temporals. Tothom pensava que el vaixell seria etern car els seus passatgers eren riquíssims, clar què, uns més que altres. Hi havia magnats, reis, bisbes, ministres, tripulants servicials, i fins i tot rates. Una combinació únicament lligada per l’interès i per un tret: el parasitisme. Com anaven a menjar sense baixar del vaixell?

El cas és que el pas del temps, els temporals i alguna xicoteta resistència -que danyà la portentosa embarcació- minvaren la seua seguretat, sense comptar que el pes del botí no parava d’augmentar i començava a haver-hi excés. Els esforços de la tripulació per repintar-lo i posar-li llums de colors no eren suficients. De fet, cada volta que saquejaven una població, els diaris mostraven a les portades el següent missatge: “Tranquils, el vaixell està en perfectes condicions. Seguirem vetllant per la vostra seguretat i la dels vostres bens”.
Però les fissures anaven engrandint-se i els viatgers començaven a tirar-se les culpes uns als altres. Era evident que sobrava pes i que algú devia pagar el “pato”. Sols així podrien calmar-se les aigües i les poblacions saquejades, ja que hi havia que començava a sospitar que el vaixell era pirata.

Els més poderosos anaren desfent-se de reis i magnats que amagaven part del botí on no tocava, polítics corruptes que eren massa descarats i bisbes que s’excedien en els vicis. Els pobles assistien incrèduls a vore com caien els lladres del vaixell mentre els principals culpables continuaven navegant a l’espera d’un nou saqueig.

El problema no eren uns sinó tots.

Els dirigents “io-io”

Els dirigents “io-io”

Resulta evident que la política actual camina per una espiral cada volta més decadent. Un dels trets més característics d’aquest procés de putrefacció és l’exaltació del personalisme dels polítics per damunt de les organitzacions, d’allò col·lectiu. Un fet que va camí de convertir-se en quelcom perillós. Una espècie de nou caudillisme en el que els militants acaben actuant com fans d’una estrella del pop internacional. Una mena de culte a una personalitat ambigüa, equidistant,  i potenciades pels mitjans de manipulació de masses.

No és que ens dirigim cap a un model feixista com el dels vencedors de la guerra, sinó a un distint, perfeccionat i adaptat a les necessitats actuals del capital per seguir explotant i endurint les condicions de vida de la classe obrera i dels sectors populars.

La naturalesa repressiva de l’Estat com a ferramenta de la classe dominant no precisa únicament de la porra i del fuet, doncs també ostenta el control i la creació de pensament amb els mitjans de comunicació, el sistema educatiu i les sectes. Instruments, que junt a una taxa d’atur que no baixarà del 20%, un treball cada cop més precari i la pèrdua de drets i llibertats, ajuden a instal·lar la por i la resignació en les nostres vides.

És en aquest panorama on sorgeix un ventall d’opcions polítiques, aparentment diverses però antiobreres, amb líders aixecats pels mitjans i que no paren d’augmentar el seu poder.

Exemples.

  • Un secretari general d’un partit destitueix el secretari d’organització sense passar per cap òrgan i a més a més, amb una escrit que el defenestra públicament.
  • Candidats que actuen per damunt dels secretaris generals i que donen la seua opinió en els mitjans abans que en els òrgans, condicionant greument els debats posteriors.
  • Propostes que es presenten des del propi partit com a propostes del “líder”. Exemple: “X propone una ley para…”
  • Una forma d’elecció de candidats en la que qualsevol que es registre per Internet (l’enemic inclòs) pot votar. I ja sabem qui guanyarà: el que ix a la TV. Per a què militar si puc votar des del sofà?
  • Paperetes electorals amb la cara del candidat. Mai haguera imaginat que veuria una cosa semblant.
  • Dirigents que qüestionen la trajectòria del seu partit públicament des dels mitjans de comunicació i les xarxes socials per tal de condicionar-lo. Una actitud infantil o perversa, especialment quan es tracta d’organitzacions obreres, ja que es menysprea a les persones més honrades i que més han lluitat per un món millor.
  • I el pitjor de tot: la legió de fans. Seguidors que no qüestionen críticament el que diu el líder i que combaten amb vehemència aquells que sí ho fan, recorrent a mots com “casta”, “ortodox”, “sectari”, “anquilosat” i un llarg etcètera.

Aquests no són ni dirigents ni líders. Tampoc són semidéus com creuen ser. Són només titelles.

I no podem dependre d’elles.

cambio