Los tele-dirigentes

Los tele-dirigentes

Durante los últimos años he observado como determinados elementos adquirían un protagonismo que iba agrandándose a medida que estos saltaban de cargo en cargo hasta conseguir su acta o su puesto.

A pesar de los distintos casos y las diferencias entre todos ellos, hay algo que les identifica claramente:

En primer lugar, muestran un ego desmesurado a pesar de su evidente mediocridad, suplida por soltar cuatro gritos en vídeos on-line o montar un circo en un parlamento burgués.

En segundo lugar destacaría que la mayoría de ellos tiene en blanco su vida laboral y mucho me temo que, al paso que vamos, así llegarán hasta su jubilación. De hecho, como buenos trepas son capaces de decir una cosa y a continuación todo lo contrario con tal de no perder su sillón, que es lo único que les preocupa.

En tercer lugar, una característica común a estos líderes es su antidemocrática forma de actuar en el seno de sus organizaciones. Siempre aparecen como la renovación necesaria y no dudan en menospreciar el trabajo de sus predecesores o eliminar a quien estorbe en su camino hacia el ansiado Olimpo de los dioses. Una vez llegados allí actúan con la organización como los romanos con Cartago tras la III Guerra Púnica. Sólo existen ellos.

La pregunta que nos deberíamos hacer a continuación es cómo llegan estos impresentables a controlar y anular organizaciones obreras con las cuales ni el fascismo pudo acabar. Por un lado aprovechan la gran debilidad de la organización y por otro el apoyo prestado de los mass media del capital en todo el proceso de promoción. Un proceso que culmina con el control de la organización por parte de los tele-dirigentes a los cuales las masas acaban identificando como la organización en sí. Sinceramente, me preocupa cómo vayan a devolver el préstamo ya que los segundos en TV están muy caros.

Como militante de base estoy harto de ver a estos energúmenos salir en los medios contradiciendo y menospreciando a la propia organización cuando no se les sigue el rollo. ¿Acaso es honesto acudir a los medios de comunicación a atacar las posiciones contrarias que deberían ser debatidas en el seno orgánico? ¿Es honrado y democrático estar amparados continuamente desde los platós mientras que el resto de opiniones acaban marginadas? ¿No es ésta una forma antidemocrática de condicionar previamente los debates? ¿En qué lugar dejan a la organización cuando muestran su rechazo a lo acordado? ¿Esperan que la militancia calle? Es más, ¿Qué esperan de la clase obrera, que les sigan como buenos fans?

Los medios de manipulación han estado hasta ahora marginando, callando y ridiculizando a los dirigentes obreros, lo cual me lleva a lanzar una pregunta: ¿Por qué estos gozan de un gran apoyo de los mass media? That is the question.

TELEDIARIO.JPG

Anuncis

Deixa un comentari

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

Esteu comentant fent servir el compte WordPress.com. Log Out / Canvia )

Twitter picture

Esteu comentant fent servir el compte Twitter. Log Out / Canvia )

Facebook photo

Esteu comentant fent servir el compte Facebook. Log Out / Canvia )

Google+ photo

Esteu comentant fent servir el compte Google+. Log Out / Canvia )

Connecting to %s