Quien paga manda (la campaña)

Circula por las redes el coste económico por escaño de cada formación política según lo invertido en publicidad y propaganda.

Según este; Podemos sería quien menos ha invertido, con 36.232 euros por escaño conseguido, seguido por PSOE (98.901 €), Ciudadanos (110.000 €), PP (118.033 €), y finalmente IU-UP con 1.300.000 €.

Evidentemente, a IU-UP -con más de 900.000 votos- es a quien más caro le sale el escaño, pero el tema de la injusticia en la repartición de escaños no se refleja en este análisis.

Muchas son las críticas a la financiación de campañas a través de la banca, pero muchos olvidan que es el método al que nos toca recurrir a la mayoría para sobrevivir o por ejemplo “garantizarnos” un techo, ya que han convertido este derecho en un privilegio. Pedir un préstamo no es nada inmoral si lo amortizamos con nuestro trabajo (en el caso de los partidos con las cuotas de los militantes, las aportaciones de los concejales, diputados, etc. y las subvenciones establecidas (21.167 euros por cada escaño del Congreso y del Senad). Lo inmoral sería que el banco nos lo condonase por un ejercicio político benevolente con él. Supongo que no será el caso de quienes pretendemos nacionalizar la banca.

Me llama la atención que lo invertido en publicidad y propaganda según este cálculo post-electoral tampoco refleja los minutos de propaganda constante durante casi dos años que algunos medios han dado a los cuatro partidos con mayor representación, sin olvidar el debate a 4 en el que se excluía a la tercera fuerza del Estado y se incluía a dos extraparlamentarias.

Por todo esto, me gustaría saber quién paga esos minutos, horas y días en los medios mayoritariamente propiedad de los integrantes del IBEX-35. Al fin y al cabo, no vamos a ser tan ingenuos para creernos que todo esta publicidad gratuita responde a criterios de share.

¿Cómo se devuelve ese préstamo? ¿O está ya pagado?111134_540x360

Cenizos y cenizas

Cenizos y cenizas

En medio de esta campaña de cantos, bailes, juegos y titulares lapidarios de los candidatos supremos, sigue habiendo espacio para la sorpresa.

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Sí, lo reconozco. Sigo sorprendiéndome con determinados personajes en esta historia repetida como farsa. Pensaba que ya estaba todo inventado y dicho, pero no. Y es que la nueva política y su esperanza me ha dejado claro que no todo estaba dicho. ¡Nos han llamado cenizos! ¡Por fin algo nuevo!

lider5Camaradas, nos hemos equivocado, nuestra lucha no ha servido de nada y será mejor que nos enclaustremos y nos flagelemos por nuestra culpa e incapacidad política a lo largo de nuestra larga y cansina historia. Dejemos paso a Adán y Eva (3.0, como El Hormiguero).

lider4Aun así, me temo que nuestra penitencia no será suficiente para que nos perdonen los nuevos dioses del olimpo político. Aquí seguimos luchando en vez de arrepentirnos ¿Qué nos hemos pensado? Ni que los obreros organizados (y cenizos) hubiesen conseguido algo luchando y organizándose. Hemos osado presentarnos a las elecciones para contentarnos con un 5% de los votos. ¡Malditos mortales! Con el paraíso del cambio prometido a partir del 21 de diciembre, ¿cómo se nos ocurre cuestionar el capitalismo, la monarquía, la OTAN y los medios de información? ¡Acabáramos! lider3¿Y qué es eso de nacionalizar la banca o los sectores estratégicos? ¡Desfasaos, que somos unos desfasaos! Somos una mezcla de viejos contando batallitas e idealistas imberbes ¿A caso no tenían estas mismas ideas los nuevos líderes cuando eran adolescentes antes de madurar? ¿Y cómo es eso que no sonreímos? ¿Es que no vemos que ya no existen los desahucios, el patriarcado, el hambre, el paro y la precariedad? Presentándonos a las elecciones con este mal humor dividiremos el voto permitiendo que vuelva a gobernar el PP, se tirarán votos a la basura, y más de uno se quedará sin su acta prometida de diputado. ¡Insensibles! ¿No nos damos cuenta que nuestro voto no es útil?

Creo que acabo de tener un flashback.

lider2Puede que hace 40 o 50 años los nuestros fuesen unos cenizos y cenizas. Seguro que se equivocaron en muchas cosas pero consiguieron más de lo que nos merecemos luchando y organizándose. De aquella organización solo quedan las cenizas. Ese es el problema, pero renaceremos.

Firmado: cenizos y cenizas.

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Ni OTAN sí ni OTAN no, sino todo lo contrario

Ni OTAN sí ni OTAN no, sino todo lo contrario

claseLlevamos casi media campaña electoral y pienso que ya tengo demasiado visto este circo mediático en el que han convertido la política. Bailes, cantos, jueguecitos varios y exaltación de la personalidad del candidato por encima de las organizaciones. Una nueva mercadotecnia que esconde o relega a un segundo plano temas de suma importancia como la OTAN y los conflictos creados o alentados por el imperialismo.

La nueva variedad de opciones políticas que nos ofrece el sistema para abarcar el máximo espectro electoral perdido por el bipartidismo, y que en el fondo también responde a las distintas fracciones de las clases dominantes, presenta pocas diferencias con respecto al imperialismo y la organización terrorista OTAN. Tenemos al partido que nos metió en Irak; al de “OTAN, de entrada no” pero luego sí; a Ciudadanos, que parece tener ganas de guerra; y finalmente a Podemos, que anunciaba hace meses nuestra salida de la OTAN pero ahora se limita a revisar y auditar los acuerdos y abrir la posibilidad de un nuevo sistema de defensa europeo. En definitiva, si es por estas opciones políticas, seguiremos en la OTAN o en algo parecido.

Quienes ahora quieren “auditar” o revisar los acuerdos, nos acusan de poco realistas a quienes sí exigimos la salida de nuestro país de esta organización. Evidentemente, la salida de la OTAN no se hace de la noche al día, pero aquí nadie está cuestionando eso. Se trata de exponer claramente cuál es nuestro objetivo político en este tema y hacia dónde van a ir dirigidos nuestros pasos. Las elecciones, que son una medición de los apoyos pero no de la fuerza real, deben servirnos para exponer nuestras intenciones políticas más allá del programa electoral. De nada sirve hablar de nacionalizar los sectores estratégicos sin tener (y dejar) claro que aspiramos a la construcción del socialismo como tampoco sirve de nada pedir el voto sin animar a organizarse para lograrlo.

No olvidemos que estas diferencias poco sustanciales entre estas opciones giran alrededor de cómo debe actuar la OTAN, cómo cambiarla o incluso sustituirla por otra organización. Unas diferencias que al igual que dichas organizaciones responde a unos intereses de clase pero también a sus distintas fracciones. Independientemente de las luchas internas de las clases dominantes y aunque las aprovechemos en determinadas circunstancias, nuestra lucha contra el imperialismo es inexcusable, y ésta es una de las grandes diferencias entre las organizaciones obreras y las burguesas.

Entiendo que si aspiramos a convencer, debemos ser honestos y claros con lo que somos y hacia dónde vamos. Por el contrario, ni convenceremos ni aspiraremos a nada más que a llevar a determinados personajes de parlamento en parlamento y de plató en plató en medio de este esperpéntico espectáculo que nos pide sonrisas e ilusión cada cuatro años.